El acto más representativo es la procesión marítima en la que se embarca a la Virgen,
seguida por una multitud de barcos en procesión y decorados para la ocasión, y se la lleva
desde Arguineguín a Puerto de Mogán el domingo, anterior o posterior, al 16 de julio
(varía la fecha cada año), donde se produce un encuentro entre las vírgenes de los
dos núcleos de población participantes, y posteriormente se regresa al punto de partida
para terminar la fiesta.
Lo mismo ocurre en el Puerto de Mogán el siguiente domingo,
pero esta vez con destino a Arguineguín. Los lugareños de estos dos puntos costeros del
Sur viven con entusiamo y mucha dedicación sus respectivos días.
Con la llegada del verano resurgen las fiestas y el jolgorio popular en Gran Canaria.
La manifestaciones religiosas y los acontecimientos paganos se unen en estos meses veraniegos
en una isla en el que tanto las favorables condiciones climáticas como el carácter abierto y
alegre de sus habitantes hacen posible la proliferación de acontecimientos festivos en cualquier
zona de la geografía isleña.
La virgen del Carmen es venerada por sus fieles en toda la costa de Gran Canaria durante el mes
de julio. Es la patrona de los marineros y pescadores, que se encargan, de engalanar los barcos y
falúas con los que cada día salen al mar para recoger sus frutos, y celebrar así el día grande de
la virgen, al ritmo del folclore popular canario. Este es el caso del municipio de Mogán en el
suroeste grancanario, cuya festividad se celebra en Arguineguín y Puerto de Mogán, y del barrio
de La Isleta en Las Palmas de Gran Canaria.